Contratos, prórrogas, cambios de jornada y bajas, cada uno con su fecha, sus documentos y su firma. Las comunicaciones no se borran: lo que se registró por error se anula y queda constancia. Lista para enseñar en una inspección.
Los cambios de horario y las bajas conectan con el Control de Asistencia.
El expediente de cada trabajador suele estar repartido entre un cajón, el correo y la gestoría. Funciona hasta que alguien lo pide.
Entre el contrato, dos prórrogas y un cambio de jornada, nadie tiene claro qué condiciones aplican hoy ni cuándo vence.
La copia firmada que nunca volvió, el DNI caducado… Te enteras cuando una inspección o un abogado lo pide.
Un cambio de horas o una baja que se comunica tarde a la gestoría acaba en una nómina mal hecha o un recargo.
Si un contrato o un cambio se puede borrar sin dejar rastro, el expediente deja de valer como prueba.
Cada relación laboral es una rama: el contrato de partida, con su vigencia, y debajo todo lo que le pasa después, en orden. Lo que se anota en la bitácora se queda.
Prórrogas, cambios de jornada o de puesto y la finalización cuelgan del contrato al que pertenecen. Ves de un vistazo cómo ha evolucionado cada relación.
Si algo se registró por error, se anula con su motivo y sigue a la vista. Anular un contrato anula también lo que colgaba de él.
Cuando un contrato acaba se archiva con su fecha de fin real. Sus cambios conservan su estado: la historia no se pierde.
El sistema impide registrar dos contratos del mismo tipo a la vez para la misma persona en las mismas fechas.
Al dar de baja a un trabajador con su fecha y su motivo, se crea automáticamente la comunicación de finalización en su expediente.
Cada empresa tiene su catálogo de tipos de comunicación, con los datos que pide cada uno y los documentos que necesita.
Cada tipo de comunicación sabe qué documentos necesita y cuáles son obligatorios. El sistema te dice cuáles faltan antes de que alguien te los pida.
Sube el archivo al expediente o marca que el original está en papel, en tu archivo. Las dos cosas quedan registradas.
Una lista de toda la empresa con los documentos obligatorios que todavía no están, de los expedientes en vigor.
Envía un documento a firmar: el trabajador recibe el enlace por email y WhatsApp y firma desde el móvil. Si se firma en papel, se marca y listo.
Al registrar un alta, un cambio de horas o una baja, marca una casilla y la gestoría recibe por email un requerimiento formal con los datos para tramitarlo.
Solicitud de gestión de personal
Se requiere tramitar la siguiente gestión a la mayor brevedad posible.
Ejemplo ilustrativo.
Cada persona consulta su propio expediente y descarga sus documentos. Solo puede verlo; los cambios los hace RRHH.
Una ficha del trabajador con sus datos, su horario y el historial de comunicaciones, pensada como portada del expediente en papel.
Los documentos de cada empresa están separados de los de las demás y solo los ve quien tiene permiso dentro de ella.
Te enseñamos cómo quedaría el expediente de tu plantilla, con tus tipos de contrato y tu gestoría. Sin compromiso, sin tarjeta de crédito.